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Cómo mejorar la autoestima de nuestros hijos (Primera parte)

Beatiful-Pixabay

¿Os habéis preguntado alguna vez por qué los especialistas hacen tanto énfasis en la importancia de cultivar la autoestima de nuestros hijos? Cualquiera de los beneficios que nos reporta tener una alta autoestima, enumerados a continuación, puede servir para responder esa pregunta:

    • Nos prepara para afrontar los retos de la vida y nos hace ser más fuertes como personas para vencer los desafíos que se nos presentan.
    • Nos hace ser más creativos en nuestro quehacer diario.
    • Nos hace ser más ambiciosos, no solo a nivel profesional y económico, sino también a nivel cultural, emocional  e intelectual.
    • Nos invita a tratar a los demás con respeto.
    • Nos facilita que encontremos personas con las  que entablemos relaciones positivas y enriquecedoras.
    • Nos genera alegría y ganas de vivir.
    • Nos proporciona seguridad y confianza.
    • Si aprendemos a querernos a nosotros mismos y a valorarnos tal cuál somos, seremos capaces de querer y aceptar a los demás.

Pero, ¿cómo podemos ayudar a nuestros hijos a cultivar su autoestima? Veamos algunas formas de conseguirlo.

Satisface sus necesidades

Los niños también necesitan amor y a menudo buscan el amor de sus padres y de otros adultos cercanos a ellos. Por ello, evita pensar: “Yo no recibí o no necesité muestras de amor, así que él tampoco lo necesitará”, vuestros hijos son diferentes.

Si te resulta extraño darle abrazos, pregúntale si puedes abrazarle.

Mándale besos con un gesto de la boca o con la mano si el contacto directo te parece una intrusión

El amor también puede demostrarse sentándote cerca de él cuando vea la televisión o lea, o sentándose en su cama por la noche.

Puedes demostrarle tu amor interesándote por sus ideas, prestándole atención, haciendo cosas con él y comprendiendo sus sentimientos.

Acéptalo por lo que es, aunque no te guste lo que hace

Todo niño necesita ser aceptado y valorado por lo que es, no solo porque ha sido bueno o ha hecho algo bien.

Para ello, piensa en los puntos buenos de tu hijo antes de hacer comentarios sobre su comportamiento, eso te ayudará a pensar de manera positiva.

Evita utilizar las palabras bueno o malo al referirse al comportamiento de tu hijo porque él tomará como un reflejo de sí mismo, en ves de eso, escribe lo que apruebas o desapruebas de su actitud.

Elógiale tanto como puedas

A los niños les encanta que los elogien y les encanta gustar a aquellos que quieren.

Busca algo para elogiar, apreciar o mencionar de manera especial cada día.

Para mostrar aprobación podemos decir: “Eso está muy bien”, “Impresionante” “Bien hecho”, “Gracias, eso me ha ayudado mucho”.

Tienes que ser específico, elogiar lo que tu hijo ha hecho en lugar de que te extiendas sobre lo maravilloso que es.

Elógiale el esfuerzo más que el resultado final

Pasa tiempo con él

A los niños les gusta que sus padres estén en casa, incluso si no están haciendo nada con ellos porque necesitan de tu atención. Los niños sienten que valen y que son apreciados cuando los adultos que son importantes en sus vidas les dedican tiempo y atención.

Los regalos no son la mejor solución para llenar una ausencia. No intentes compensar el tiempo que no pasas con tu hijo comprándole algo.

Cuando estés con tu hijo intenta poner en marcha el contestador automático y pasa tiempo con él averiguando lo que piensa, lo que ha estado haciendo, a qué ha jugado.

Juega con él. Únete a lo que está haciendo, o simplemente obsérvale mientras realiza su actividad favorita, o dile: ¿Por qué no me cuentas cosas mientras lavo el coche?

Al hablar utiliza el contacto físico

El contacto físico da seguridad. Un niño que no recibe contacto físico puede sentirse ignorado o poco valorado.

Acaríciale suavemente en la frente, en la cabeza, en las manos a la hora de irse a la cama, o mientras miran la televisión.

Prueba a reemplazar palabras con pequeñas caricias.

Pídele a tu mujer o marido que te dé un masaje, una caricia o un abrazo, tal vez eso te ayude a ser más expresivo con tu hijo.

Ayúdale a sentirse aceptado

La primera necesidad de tu hijo es sentirse amado por las dos personas que le concibieron, pero a medida que crecen se sienten unidos a amigos, grupos, etc.  y ello le reforzarán su identidad.

Cuéntale historias de la familia para que conozca las raíces de las que viene.

Inclúyele en tantas reuniones familiares como sea posible

Comprende que la moda o ciertas vestimentas pueden ser símbolos para sentirse aceptados en grupo.

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