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PNL para padres

Padre e hijo

Primera parte: niños visuales, auditivos y cinestésicos

Comenzaremos definiendo PNL (Programación Neuro Lingüística), como “un modelo de comunicación interpersonal que se ocupa fundamentalmente de la relación entre los comportamientos exitosos y las experiencias subjetivas —en especial modelos de pensamiento— subyacentes. También constituye un sistema de terapia alternativa que pretende educar a las personas en la autoconciencia y la comunicación efectiva, así como cambiar sus modelos de conducta mental y emocional”(1).

Programación: Todo lo que hacemos tiene un programa en nuestro sistema nervioso.

Neuro: Todos los comportamientos son el resultado de una serie de procesos neurológicos

Lingüística: Porque impacta en nosotros y en los que nos escuchan mediante la comunicación bien sea verbal o no verbal.

Por tanto, buena parte del PNL se dedica a enseñar a comunicarnos y pensar de manera eficaz con nosotros mismos y con los demás.

Pero, ¿cómo puede ayudarnos la PNL en nuestra labor de padres?

Los distintos canales sobre los cuales codificamos la información que obtenemos del exterior tanto nosotros como nuestros hijos provienen, según la PNL, de los tres modos principales de sistemas representacionales y son El Visual, El Auditivo y El Cinestésico, así en nuestros hijos prima uno de los tres lo que determina en gran medida su forma de obtener la información del exterior, y por ende, la forma de cómo aprende, por ejemplo, en el colegio.

Es por ello importante conocer si nuestro hijo es predominantemente visual, auditivo o cinestésico pues de esta manera nos relacionaremos mejor con ellos y podremos descubrir muchas veces cómo ayudarles mejor cuando no llegan a comprender en el colegio algún tema o materia.

A continuación os presentaré algunas características de cada uno de ellos para que podáis identificarlos y así podréis interactuar mejor con ellos.

NIÑOS VISUALES

Su percepción es predominantemente a través de imágenes. “Todo lo ven, lo escuchan y lo sienten por medio de sus ojos”. Realizan normalmente movimientos inconscientes con los ojos que se dirigen hacia arriba o a la derecha o izquierda pero hacia arriba. Cuando se les habla mantienen perfectamente el contacto visual, es decir que miran a su interlocutor. Son niños a los que les gusta fijarse en los detalles. Normalmente son muy cuidadosos tanto en su material como en su aspecto físico. Procuran siempre ir limpios y con buen aspecto.

Los niños visuales aprenden mejor si se les presentan imágenes que si les lanzamos un discurso. Les gusta dibujar y colorear, tienen una buena ortografía y su escritura es legible y son muy ordenados en la ejecución de sus tareas.

Para poder empatizar mejor con ellos es recomendable emplear su mismo lenguaje:

“¿Has visto hijo?”
“Mira, presta atención en…”
“Necesito que observes bien…”
“¿Podrías distinguir…?”
“Me gustaría que enfoques tu atención en…”
“Imagino claramente lo que tuviste que sentir”
“¿Podrías enfocar tu atención en…?

NIÑOS AUDITIVOS

Su percepción la realizan predominantemente a través de lo que escuchan del mundo exterior que les rodea. “Todo lo ven, lo escuchan y lo sienten por medio de sus oídos”. Realizan normalmente movimientos inconscientes con los ojos de un lado para el otro pero a la altura de sus orejas. Muchas veces, cuando están recibiendo información nueva, también suelen inclinar la cabeza hacia un lado “para oír mejor”. Es más sedentario que el visual y generalmente es serio y de pocas sonrisas. No obstante, es buen orador y esta facilidad de palabra la demuestran desde muy corta edad.

Los niños auditivos aprenden mejor si les presentamos una lección mediante un discurso oral que mediante imágenes. Les gusta mucho las discusiones o debates sobre distintos temas, las descripciones, las historias y emitir opiniones sobre distintos temas. Estos niños memorizan mientras escuchan y recuerdan lo que han leído cuando lo repiten en voz alta. Tienen facilidad para los idiomas. Su letra a veces resulta difícil de entender. 

Al igual que con los niños visuales, para poder empatizar mejor con ellos es recomendable emplear su mismo lenguaje:

“Escucha atentamente lo que…”
“Soy toda oídos”
“Me gustaría preguntarte…”
“Háblame de…”
“Me gustaría escuchar tu opinión sobre…”
“Quisiera debatir contigo el tema…”
“Hablemos del tema…”
“Descríbeme como sucedió…”

NIÑOS CINESTÉSICOS

Su percepción la realizan predominantemente a través de los sentimientos, las emociones, los movimientos. Son niños muy sensibles y muy cariñosos. “Todo lo ven, lo escuchan y lo sienten por medio de los sentimientos y el movimiento”. Son niños que no suelen mirar a los ojos, más bien, dirigen la mirada hacia el suelo porque así es como reconocen sus emociones y sentimientos. Son niños que gesticulan mucho, que les gusta tocar y ser tocados. Tienen gran energía, es como si no pararan y tienen gran movimiento. Sentirse cómodos para ellos es muy importante.

Los niños cinestésicos aprenden mejor cuando experimentan el conocimiento, cuando se mueven con el y se involucran las emociones, sensaciones y sentimientos. No les suele gustar la lectura y aprenden y memorizan mejor cuando algo lo hacen de manera repetida.

Al igual que en los casos anteriores, para hablar y llevarnos mejor con ellos será importante utilizar su mismo lenguaje:

“Me siento feliz cuando me obedeces”
“Tengo la sensación de que esta lección no te la has aprendido bien”
“Estoy triste cuando…”
“Puedo percibir como te sientes cuando…”
“Me gustaría que percibas cómo es el…”
“Quisiera que experimentes con…”
“Me gustaría que acaricies a tu hermana porque...”

 Estar pendientes de estos tres aspectos desarrollados por la PNL hará que la comunicación con nuestros hijos, en la casa y fuera de ella, sea más efectiva y les permitirá crecer como personas seguras, estables y felices.

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